objetivos: Panagor 200mm 3.5



Panagor 200mm 3.5, con Nikon D80

Encontré este objetivo buscando ópticas de 200mm con una apertura de f2.8. Lo tenían de segunda mano por menos de 100 euros, cuando una óptica Nikkor de ocasión 180mm o 200mm fija o en zoom con una gran apertura no suele bajar de 500 euros, y nuevas no bajan de 1.000 euros. Decidí darle una oportunidad a este Panagor con f/3.5, por un precio ridículo prometía prestaciones sobre el papel que se acercan a las de los grandes objetivos profesionales. Anticipo que no es un mal precio aunque la calidad puede dejar bastante que desear en algunas ocasiones fotográficas.

La información en Internet es escasa. Lo único que he conseguido averiguar es que la marca "madre" de Panagor es Elicar, estos objetivos son en realidad fabricados por Elicar, fabricante japonés, y comercializados como Panagor fuera de EEUU. El objetivo reseñado en concreto fue fabricado en Japón, "Lens made in Japan", con montura AI para cámaras Nikon.

construcción y manejo

Como se hacían antiguamente, 100% metálico. No se le puede dar un diez en construcción por algunos detalles sin demasiada importancia, pero que maravilla comparado con las plasticosas ópticas modernas. Como "pero" tendremos que olvidarnos de los automatismos, en la mayoría de cámaras.

No es una óptica especialmente liviana, dada su construcción metálica, son 665 gramos (10g. más con la tapa metálica delantera). Un punto a favor es la distribución del peso de este Panagor, que no se aleja demasiado del cuerpo de la cámara. No sucede lo mismo por ejemplo con el Nikkor AF 70-210mm, que descompensa el equipo cuando se hace zoom a 210mm, el centro de gravedad se va hacia delante y nos fuerza a cambiar el agarre. En este sentido este Panagor 200mm 3,5 convierte el peso en un aliado del fotógrafo, ayudando de paso a mitigar la trepidación. Con luz de día nublado consigo un 70% de fotos en exterior sin trepidar a 1/100s con ISO 100, a pulso. Si se baja a 1/200s como marca la famosa regla de invertir la focal el porcentaje de éxito puede subir al 100%; dicho esto con una D80 con el sobrepeso de una empuñadura vertical.

Dispone de un parasol integrado que se desliza suave sin holgura ninguna, perfecto. El anillo de enfoque es generoso con sus 5 centímetros de tubo. Se gira dando sensación de calidad máxima y de precisión total. Cuesta un poco mas de fuerza de lo normal girarlo (la unidad reseñada está como nueva), es conveniente usar mas de dos dedos, sobre todo porque el recorrido de giro del enfoque completo son aproximadamente 300 grados, y es especialmente largo de accionar en las distancias mas próximas, un dato en contra de su manejabilidad.

El Panagor nos marca las distancias de enfoque en pies y en metros, así como las aperturas. El anillo de diafragmas está literalmente pegado a la montura, con lo que el flash de la D80 nos tapa la apertura seleccionada desde la vista superior. La D80 no maneja este diafragma de forma automática, tengo que voltear la cámara para entrever que apertura tiene puesta, o ir tanteando con los “clicks”. Eso sí, el accionamiento del anillo de diafragmas nos devuelve a esa sensación de calidad de construcción de esta pieza. Tiene tres clicks entre f/3,5 y 5,6, y dos clicks entre los demás valores f/5,6, 8, 11, 16 y 22.

sobre el terreno

La distancia mínima de enfoque es de aproximadamente 2,10 metros a la lente frontal del objetivo, a sumarle veinte centímetros más al sensor de la cámara. A esta distancia enmarcamos un área de mas o menos 20 cm por 13,6 cm, lo que nos da una relación de ampliación máxima de... 1:70. Olvídense de la foto “macro”, señores. Podemos enmarcar un objeto del tamaño de una rosa de muy generoso tamaño, cualquier bicho planta u objeto mas pequeño nadará en la inmensidad del marco de la fotografía.

Usado con tubos de extensión +6 podemos conseguir una relación aproximada de 1:2, pero enfocando a un metro de distancia. Hay ópticas mil veces mas apropiadas para estas prácticas al mismo precio. Investigando por ahí Panagor tiene un modelo macro auténtico, un 90mm 2,8, que resulta dedicado para macro con una relación máxima de 1:1 nativa, pero no enfoca a mas de diez pies (unos tres metros, ojo, solo macro), y tiene un precio de segunda mano relativamente elevado para sus limitaciones, unos 300 euros. Las fotos macro obtenidas con este 200mm con tubos de extensión dan un buen nivel de detalle si cerramos el diafragma a f/11 o f22; como "pero" conservan algunas aberraciones cromáticas en los bordes contrastados. Como ventaja, el enfoque con los tubos permite moverse dentro de una distancia holgada, al tratarse de un 200mm fijo (no pasa así con las ópticas mas angulares, donde la distancia de enfoque se mide en milímetros) y podemos también controlar mejor la profundidad de campo y la cantidad de desenfoque con el diafragma. Con un poco de práctica se consiguen buenas fotos, con buen rendimiento de color y contraste, aunque el factor ampliación no será muy grande.

Para fotografía de acción este Panagor 200mm 3,5 queda descartado de antemano por carecer de AF primero, lógicamente, pero además por la distribución del enfoque en el anillo. Para pasar de una distancia de 2,3 metros a 5 metros tenemos que girar el barril 180º, y tiene una dureza (por lo menos en mi modelo seminuevo) que no invita a jugar con él. Luego a partir de siete metros a infinito va acelerando el enfoque. No tiene una progresión demasiado lineal, y perderemos seguramente de vista el motivo antes de verlo en foco si se mueve un poco rápido. Si no enfocamos con premeditación, sabiendo por donde va a pasar el motivo, necesitaremos de mucha o demasiada práctica con esta pieza para cazar imágenes “al vuelo”.

Mis mejores fotos con este objetivo

No es nítido ni es una óptica que tenga demasiada resolución, y descartados el macro y la foto de acción, donde este objetivo pega verdaderamente fuerte es en la foto fija de retrato. Ahí es donde da todo su potencial. La apertura amplia de f3,5 nos permite enfocar y enmarcar una cara a tres metros y empezar a perder el fondo a tres metros y medio, es decir aislar nuestro motivo con calidad dándole relevancia con un potente bokeh.

Y en fotografía de paisaje tenemos opciones, siempre que no nos movamos de valores de apertura f/8 – f/11, por debajo perderemos nitidez y por arriba la difracción suavizará los resultados. Es usable pero con limitaciones varias, véanse aberraciones cromáticas, casi calificables de “divertidas”, sobre fondos sobre-expuestos en las aperturas f/3,5 y f/5,6, como muestra la imagen siguiente con detalle de zona central, a f/3.5 a unos 18 metros de distancia sobre fondo de nubes (¡incluido post-proceso!). El resultado es... ¿artístico?

Con lupa y pixel a pixel este objetivo no puede competir con ningún Nikkor (de los fabricados por Nikon), presenta una falta de nitidez, no exagerada ni mucho menos a pesar del ejemplo mas arriba, pero que lo pone significativamente por debajo de las ópticas estándar de esta casa. Sigue siendo mejor - para mi gusto - que por ejemplo el Nikkor AF 70-300G en nitidez y muchos otros apartados, no hay color, pero no tiene nada que hacer con un Nikkor AF 70-210mm por ejemplo, por indicar una óptica “accesible” y decente de referencia.

Sobre la nitidez, a la máxima apertura de f/3,5 se porta correctamente en la corta distancia, hasta cinco o seis metros, presentando bordes levemente suavizados antes de tres metros. Luego, siempre a f/3.5, a partir de siete metros va perdiendo gradualmente calidad hasta infinito, donde los resultados son francamente malos en escenas con mucha luz por el suavizado de los bordes, en las que mejor cerrar el diafragma. A f/8 y f/11 nos podemos mover sin problemas en todas las distancias, se comporta correctamente. No es para descartarlo, pero hay objetivos mejores (y mas caros, téngase en cuenta). A f/22 los resultados son si cabe mas suaves, a f/16 ya son límite e invitan a bajar a f/11 para volver a la zona de calidad. No es un objetivo nítido en conjunto, para una cámara de 10-12 megapixels es correcto sin más, para mas de 20 mp se quedará un poco corto.

Siguiendo con la comparación con el Nikkor AF 70-210mm, comparten una cualidad que creo ver por encima de otras ópticas, y es que dan bastante detalle y color en zona de sombras, lo que resulta en fotografías con buen rango dinámico. Aunque el rendimiento del color me parece mucho mas alto en el Nikkor AF 70-210mm, este Panagor no anda mal tampoco, no satura las fotos y devuelve una buena gama.

El bokeh presenta desviaciones crómaticas en alto contraste si no se trabaja en las distancias óptimas y por ello pierde un punto de calidad. Y mas si cabe en condiciones de fuerte luz solar, donde no es aconsejable. El mejor bokeh de este objetivo se consigue en la corta distancia a f/3.5, como escribo antes, enfocando por debajo de seis metros y con luz controlada. En este caso es neutro y agradable por poco intrusivo y cantidad. Pero cuando enfocamos algo mas lejos de esos cinco-seis metros a f/3.5 aparecen los famosos "donuts", la cosa cambia (ver la tercera de las tres fotos). En esos casos es mejor ir cerrando el diafragma para recuperar algo de calidad.



Fotografías con Nikon D80 y Panagor 200mm a apertura f/3.5: las dos fotografías superiores están tomadas a unos 2,5m del motivo, el bokeh es generoso y mantiene una calidad correcta, con luz solar suave de atardecer. En la fotografía inferior en condiciones de luz similares el foco está a unos 15 metros de la cámara, el bokeh pierde calidad según el motivo se aleja del foco.

Las aberraciones cromáticas y la falta de nitidez en tomas lejanas de alto contraste por encima de esos quince metros a f/3,5 se producen en todo el fotograma, pero curiosamente son mas acusadas en el centro. Un detalle. Y no es problema de foco, comprobado. Otro apartado a evitar, la luz solar causa reflejos en la lente, no conviene componer con el sol en la foto. El parasol integrado es recomendable en todas las tomas, no cuesta nada, se despliega y listo (y en ocasiones se queda corto, ojo).

¿me la quedo o no me la quedo?

Es muy buena pieza para retratos a f/3,5 disparando por debajo de cinco-seis metros, pero diría que la lente no está diseñada para fotos a media ni larga distancia a su máxima apertura; se arregla cerrando el diafragma, no hay otra, pero es que su principal atractivo es esa gran apertura, un dilema. Disfrutando activamente de un objetivo como el 75-150mm Serie E de Nikon, a f/3,5 a 150mm se ve que no hay color, son dos mundos distintos. El Nikon no pierde casi resolución a 150mm y aún abierto a tope a f/3,5 mantiene gran parte o toda la nitidez que lo caracteriza, rabiosa y mas propia de una lente de focal fija, en todas las distancias. Como focal fija este Panagor nos defraudará en este sentido aunque en general presenta un buen comportamiento, y no se le pueda pedir más si se consigue por un precio razonable. Y esa apertura de f/3,5 a 200 mm nos deja hacer retratos de locura, si quieres una lente para retratos a coste de risa esta puede ser la tuya. Y si te gustan los objetivos antiguos de colección bien construidos también es una buena opción.


Panagor PMC AUTO TELE 200mm f/3.5

especificaciones técnicas

Sistema de lentes: sin información. La lente frontal parece no llevar revestimiento, en cambio una de las lentes interiores sí.
Nº de aspas del diafragma 8
Apertura máxima f3.5
Apertura mínima f22
Distancia mínima de enfoque 230 cm
Tamaño de rosca para filtros 62 mm
Aumento máximo 1:70 aprox (uno setenta, sí, sí)

Dimensiones (del anillo de diafragmas en la montura de la cámara al frontal, a sumarle unos 6 mm)
Enfoque a 2,3 mt: 127 mm
Enfoque infinito: 149 mm
Parasol extendido: + 30 mm

Peso 665 g. Tapa metálica 10 g.

Precio de 2ª mano usado: entre 30 y 90 euros.


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otos y opinión por ©2013 Juan Gaston Alonso para masternautas.com