trucos: limpieza de trípodes


El trípode es uno de los elementos más importantes en el equipo de un fotógrafo, da igual si es profesional o aficionado. No obstante, a pesar de su importancia, también suele ser uno de los elementos fotográficos a los que menos cuidado le prestamos, excepto cuando lo adquirimos.

Vamos a ayudaros "desguazar" un trípode Manfrotto 190XPROB sin morir en el intento (y sin que sobren piezas cuando volvamos a montarlo) para limpiarlo a conciencia. El método es el mismo para cualquier otro modelo de trípode que permita su despiece por métodos convencionales. Si para separar las piezas necesitáis una motosierra, entonces no.

las herramientas

Si sois fotógrafos de "estudio", y a no ser que vuestro trípode emita sonidos raros en las articulaciones, o su movimiento habitual se vea afectado sin razón aparente, con toda seguridad no necesitaréis limpiarlo frecuentemente. Por el contrario, si sois afectos a la fotografía 4x4 (turberas, cumbres nevadas, cacas de vaca, barrizales, y muy especialmente la playa), es imprescindible repetir este ritual tantas veces sea necesario si queréis que la vida útil del trípode se alargue tanto como sea posible. La arena y el agua salada son sus principales enemigos.

Antes de comenzar lo más importante es asegurarnos de que tenemos las herramientas adecuadas para los herrajes, ya que dependiendo del modelo del trípode cualquier destornillador no servirá para manipular las tuercas. Muchos trípodes traen sus propias llaves, así que no las perdáis si no queréis pasar un mal momento.


Superado este punto, lo siguiente que vamos a necesitar será agua tibia con jabón (el del lavavajillas vale), un paño limpio y seco, un cepillo (puede ser uno de dientes, pero procurad no robarlo a nadie de casa), grasa de litio y buena memoria (o una cámara fotográfica).

procedimiento

El despiece hay que hacerlo con mucho cuidado, especialmente la tornillería, ya que se puede romper o perder alguna pieza. Si la memoria fotográfica no es lo vuestro, haced fotos (o un video) mientras vais separando las piezas para luego volver a colocarlas no sólo en su sitio adecuado, sino también en el orden adecuado.

Con la ayuda del cepillo de dientes, de los dedos o de lo que tengáis a mano, id enjuagando cada pieza una a una en la solución jabonosa y terminad con agua solamente. Que no quede ni pizca de detergente por ningún lado. Luego, con el paño limpio y seco (y de preferencia que no suelte pelusillas) os entretenéis en retirar cualquier rastro de humedad. Si no quedáis contentos con el resultado podéis ayudaros con un secador de pelo utilizando el aire normal no el caliente, y si no tenéis prisa, simplemente lo dejáis secar al aire libre. Para esto creo que lo mejor es acometer la limpieza del trípode en verano mejor que en cualquier otra época del año, la temperatura es ideal para que las piezas se sequen rápidamente.

Ya que tenemos todo limpito procedemos a lubricar con grasa de litio los tornillos y/o las partes del trípode donde se produzca fricción. La grasa de litio se encuentra en las ferreterías en spray o en "grasa", cualquiera de los dos formatos sirve. Hay que usarla con moderación, sólo queremos facilitar el movimiento del trípode (y protegerlo de la oxidación), no hacerlo chorrear grasa cada vez que lo utilicemos. Sólo falta volver a colocar las piezas en su lugar y ajustar el movimiento de las articulaciones y hemos terminado. La próxima vez lo haréis con los ojos cerrados.

fotos y opinión por ©2013 Dianora Estrada para masternautas.com