objetivos: Panagor 135mm 2.8

Panagor 135mm 2.8, con Nikon D80 y D70

Esta es una focal con una apertura muy resultona para retratos. Este Panagor de enfoque manual para cámaras de 35mm cayó en mis manos no por casualidad adquiriendo un lote de ópticas antiguas, y por supuesto no escapa a ser debidamente testado para ser reseñado. Anticipo que esperaba una buena construcción y una óptica justita, después de probar a fondo su "hermano" el Panagor 200mm 3.5, y sin llegar tampoco a la excelencia, este 135mm ofrece mejores resultados.

modo retrato-macro a máxima apertura: día soleado, ISO 200, 1/320s, 135mm, f/2.8

Al ser una óptica de montura anterior a las "Ai" de Nikon, no he podido probarla a fondo puesto que no dispongo de cuerpo de cámara que admita este tipo de montura. Al final he podido acoplarlo a una D70 y a una D80, pero sólo a su máxima apertura de 2.8. He hecho alguna foto a f/8, pero con riesgo de forzar la palanca del mecanismo AF de la cámara, y es que para cambiar de diafragma con este objetivo y estas cámaras es obligado montar y desmontar el objetivo en la operación, y aún así con riesgo de forzar una avería. Así que al final propongo se tenga en cuenta la limitación de esta reseña al uso de la máxima apertura de este Panagor.



construcción

Para ser una lente de marca "de segunda fila" la verdad es que la construcción es exquisita. De ello resulta que el foco manual sea una delicia de accionar sin holgura ninguna y con suavidad extrema, y unido esto al hecho de que el recorrido del giro de enfoque se desarrolle en unos 200º para pasar de cerca a infinito, este Panagor nos permite enfocar con mucha precisión. Es lo más, dentro de lo que se le puede pedir a la construcción de una óptica diseñada para enfoque manual.

El anillo de diafragmas, probado "al vacío" por el problema descrito anteriormente, es suave de accionar, preciso y sin ninguna dureza. Se podría girar casi casi con un dedo, y los clics se hacen notar sin prácticamente frenar el giro del anillo. ¿Perfecto?

Dispone de un parasol integrado que se despliega bien sin holguras, que no será de demasiada utilidad por ser un poco corto, se extiende solo 1,7 cm, a sumarle casi un centímetro de distancia de la óptica frontal al borde del barril. Si el sol o algún reflejo pretenden colarse en nuestra foto siempre podremos usar la mano para ayudar, no demasiado problema porque el objetivo no pesa demasiado.

Las rotulaciones de las escalas de diafragmado y distancias son de calidad, de las que no se van con los años, ligeramente biseladas hacia dentro y muy bien acabadas. Y la construcción metálica acaba de hacer sentir la calidad de esta pieza de 438 gramos, un peso liviano para un tele corto con gran apertura. En definitiva un diez en construcción, como se podía esperar después de probar el Panagor 200mm 3.5.

resultados ópticos

Primero tengo que recordar que todas la fotos aquí publicadas están hechas a F2.8, y aclarar que en cuanto a nitidez los resultados mejorarán un poco en aperturas mas cerradas, lógicamente, aunque sin mucho margen de mejora en este caso. Y en cuanto al bokeh queda como incógnita a F/8, probablemente mejoraría aunque sin mucho efecto, ya que para conseguir un bokeh significativo siempre es mejor recurrir a la mayor apertura. El nivel de contraste a plena apertura es bueno, aunque es siempre interesante usar el parasol integrado para sacar el máximo rendimiento.

D70 día nublado, ISO 200, 1/2000s, 135mm, f/2.8. Fotografía ligerísimamente sobreexpuesta, corregida en edición digital. La apertura 2.8 de este Panagor nos permite obturaciones muy rápidas para disparar a pulso, y la transmisión de luz es buena.

nitidez

La nitidez de este objetivo es soberbia, francamente buena. Permite obturar rápido y salvar la trepidación a su máxima apertura, pero aún descartando este factor nos vamos a encontrar con fotos con una definición sorprendente en zonas de foco. Y esto tanto a la distancia mínima de enfoque como a infinito, sin pérdida apreciable de nitidez en ningún punto del rango de distancias. En este apartado otro diez, a sumar al de la construcción. Con su luminosidad y la precisión del mecanismo de foco disponemos aquí de una herramienta ideal para la práctica de la fotografía de retrato, donde el foco es crítico (pero conviene leer el apartado siguiente sobre el bokeh).

D70 día nublado, ISO 200, 1/1000s, 135mm, f/2.8. El foco está a unos 50-70 metros, y presenta un nivel de nitidez bastante espectacular (aunque no se aprecie en la foto escalada aquí publicada). Este es un excelente objetivo para paisajes a f/5,6-f/8, apertura en el que los resultados podrían ser mucho mejores, todavía, que a f/2.8. Pero a plena apertura rinde al nivel de ópticas fijas profesionales en cuanto a nitidez, no se le puede pedir más nitidez a un objetivo. Eso es a favor, en contra se aprecia que el front focus es bastante intrusivo, véase como se confunden las ramas de primer plano con los motivos en foco.

Usado con tubos de extensión (no automáticos) y cerrando la apertura a f/8 sigue manteniendo un excelente nivel de nitidez a pesar de forzar la óptica, parece tener muy buena resolución y mantener muchísimo detalle. Lo que quiere decir que podremos hacer un macro interesante, aunque limitado a una focal fija sin demasiada ampliación con tubos de extensión.

bokeh

D70 día nublado, ISO 200, 1/2000s, 135mm, f/2.8. El foco está en lo mas cerca que admite este objetivo, unos 120-130 centímetros. El bokeh va ganado fuerza según la barandilla se aleja del foco, la "mancha" roja es el chaleco de una persona que estaba a unos 30-40 metros. En cuanto al efecto el factor cantidad supera al de calidad, y aunque no es demasiado vistoso, es apropiado para buenos retratos, sobre todo si sabemos elegir el fondo colocando nuestro motivo.

He aquí el punto flaco de este Panagor. El bokeh es bueno, por cantidad sobre todo a la distancia mínima de enfoque hasta los dos metros del sujeto. Cuanto mas alejemos el foco el bokeh va perdiendo fuerza y calidad. Un retrato a -por ejemplo- cinco metros de la persona a la que vayamos a fotografiar resultará en un fondo intrusivo, no pudiendo destacar lo que tenemos en foco. Mucho, muchísimo mejor tener nuestro sujeto mas cerca, a menos de dos-tres metros si posible.

D70 día nublado, ISO 200, 1/2500s, 135mm, f/2.8. El foco está en unos ocho-diez metros, se aprecia en las ramas del seto abajo a la derecha. El desenfoque del fondo es... ¿inexistente?

Este bokeh con relativa "calidad" a las cortas distancias no presenta desviaciones cromáticas, es decir que vamos a conseguir muy buenas fotos por debajo de los tres metros de foco. Pero cuando vamos alejando el foco van apareciendo ligeros "donuts" en puntos desenfocados, con algunos cromatismos, bastante feos, al uso del hermano Panagor 200mm 3.5 aunque un punto menos marcados. Además de este indeseable -aunque leve en este caso- efecto, se suma que la cantidad de desenfoque disminuye casi por completo en las distancias mas lejanas, como si no hubiera desenfoque alguno, curioso.

D70 día nublado, ISO 200, 1/1000s, 135mm, f/2.8. El foco está en unos ocho metros en la barandilla en la esquina izquierda de la imagen, no se desenfoca demasiado el resto de la barandilla que se aleja a la derecha, y los árboles mantienen mucho detalle a pesar de estar bastante lejos de la escena.

comparado con el Panagor 200mm 3.5

En construcción presentan la misma calidad los dos objetivos, francamente excelente. En el apartado óptico el 135mm destaca por su nitidez extrema en foco, una prestación a la que el 200mm no se acerca en absoluto. Las aberraciones cromáticas exageradas del 200mm no son tales en el 135mm, pero tampoco desaparecen en éste. Y podemos esperar un buen bokeh en las distancias cortas del 135mm, pero sólo en el foco de proximidad.

D70 día nublado, ISO 200, 1/2000s, 135mm, f/2.8. El foco está en lo mas cerca que permite este objetivo, si sabemos elegir el fondo y situar bien nuestro motivo conseguiremos efectos muy aparentes en la mínima distancia de enfoque a plena apertura.

Recomendaría este 135mm para fotografía de retrato de cara, o de medio cuerpo como mucho, a plena apertura, y para fotografía de paisaje a f/8, los resultados en estos dos casos van a ser de fotografías de muchísima calidad; y de calidad normal en otras situaciones menos específicas.

Panagor 135mm 2.8

especificaciones técnicas

Sistema de lentes: sin información
Montura Nikon no-Ai, unidad probada
Nº de aspas del diafragma: 8 semiredondeadas
Apertura máxima: f2.8 - 135mm
Distancia mínima de enfoque 125cm aprox
Tamaño de rosca para filtros 55mm
Aumento máximo: no probado, pero lejos de ser factor macro
Dimensiones largo, de la montura de la cámara al frontal del objetivo: 8,5cm enfocando a infinito, 10,2cm enfocando a la mínima distancia. A sumarle 1,7 cm si extendemos el parasol integrado.
Peso 438 g. aprox.

Precio de 2ª mano usado: hasta 100 euros, según estado.

fotos y opinión por ©2014 Juan Gaston Alonso para masternautas.com