objetivos: Nikkor 300mm f/4.5 ais

Nikon D80 con Nikkor 300mm 4.5 Ai-s, y entre medias unos tubos de extensión y un duplicador


Nikkor 300mm f/4.5 ais, con Nikon D80

Como imagino que les pasa a muchos fotógrafos, me fascinan las ópticas antiguas y no pierdo oportunidad de probar estas joyas, que sobreviven al paso del tiempo y al uso por su magnífica construcción.

construcción de primera

Este es uno de los primeros 300mm de Nikon para monturas Ai - Ai-s, y estamos hablando de mas de treinta años de vida, no está mal. En concreto la denominación de este objetivo es Nikkor 300mm f/4.5. Sin más. La montura es Ai-s, y no lleva los modernos cristales ED de versiones posteriores.

Lleva las distancias escritas en pies y metros, y la escala de diafragmas de f4.5 a f22. Sencillo.


Nikon D80 con Nikkor 300mm 4.5 Ai-s con duplicador


El parasol integrado es telescópico, el de la unidad se acciona con suavidad, así como los demás mecanismos. El anillo de enfoque es un gusto al tacto y preciso, como suele pasar con las ópticas Ai-S, quizás un poco duro para accionarlo con un solo dedo pero sobrado para girarlo con soltura con el pulgar y el índice. El anillo de diafragmas se acciona con suavidad también, y hasta el anillo del soporte al trípode gira con esa calidad de la que hacen gala estas ópticas antiguas. Y todo esto a pesar de los años de esta pieza, y del uso intensivo que se le ha dado como se puede apreciar en las fotografías.

Siendo todo cristal y metal, se nos queda justo por debajo de un kilo de peso. No es un objetivo para callejear. Y este kilo de peso no suele viajar solo, suele ir acompañado de un buen trípode.

modo retrato: foto tirada a unos cuatro metros

uso con una cámara APS-C Nikon D80

Cuando se monta en una pequeña réflex como es la D80 se tiene la absoluta sensación de llevar la cámara montada en el objetivo, y no al revés. De hecho el agarre se hará de forma natural en el objetivo; cuando se monta un objetivo ligero se coge la cámara por el cuerpo primero, y luego se usa la segunda mano para encuadrar, hacer zoom y enfocar. Con un objetivo de este tamaño y peso pasa al revés; suponiendo que llevamos el equipo colgando del cuello primero se levanta el equipo por la mano que ase el objetivo y la segunda mano es la que va a la empuñadura del cuerpo, en segundo lugar. Esto es porque el peso del objetivo, que además mide 20 cm, descompensa el centro de gravedad del equipo hacia la frontal del equipo, alejándolo del cuerpo de la cámara.

No es una buena idea disparar a pulso con este 300mm, si no queremos agotar las ISO de la cámara, y la D80 no va precisamente sobrada de ISOs altos "limpios" de ruido, o grano en las cámaras de película. Se hace necesario en este caso montarlo en un trípode, y a tal uso este objetivo lleva un magnífico anillo; es también recomendable un trípode robusto para que no nos baile el conjunto, y usar las funciones de temporizador de disparo con retraso de obturación al chasquido del espejo. Eso, o tener biceps de acero voluminosos y bien entrenados, además de seguir una buena y generosa dieta de carne roja con espinacas para llevarse este monstruo "de paseo".

Es absolutamente imprescindible, en combinación con la Nikon D80 "a pulso", disponer del máximo de luz que sea posible. No es un objetivo precisamente luminoso, y ya no solo por la cuestión de las ISO y obturaciones rápidas para evitar la trepidación, si no porque las cámaras APSC tienen menos entrada de luz que las 35mm y es posible que tengamos problemas para enfocar (es obvio recordar que es un objetivo de enfoque manual). A pesar de la baja luminosidad máxima de 4.5 entra buena luz, pero el peso del conjunto y la estabilidad a pulso acaban complicando el enfoque.


Nikon D80 con Nikkor 300mm 4.5 Ai-s, duplicador y tubos

calidad de imagen

Para conseguir calidad en las imágenes queda claro de antemano que tenemos que "anclar" este objetivo a un trípode.

El objetivo enfoca ¡a partir de unos tres metros largos! No es una distancia demasiado "macro". Eso sí, el rendimiento de este 300mm es constante a partir de estos tres metros a infinito, sin saltos apreciables de calidad.

Las mejores imágenes se consiguen a f/11. Para ser una gran focal fija le falta un punto a la excelencia a su máxima apertura de f/4.5 por unas aberraciones cromáticas que limitan el contraste, y que no desaparecen del todo hasta f/8-f/11 (véase la imagen siguiente pasando el ratón por encima).


modo macro forzado con tubos de extensión, recorte sin escalar: pasando el ratón por la imagen tirada a f/22 se ve la diferencia con la misma imagen a f/5.6. A f/22 no aparecen las rayas verdes verticales, aunque la imagen se ve suavizada por la difracción. A f/5.6 las sombras desenfocadas se tiñen de ese verde que "mata" el detalle, pero por otro lado tiene una excelente nitidez en las zonas enfocadas.

A f/4.5 y entre tres y cinco metros la profundidad de campo es escasa y los bordes de los sujetos en foco se suavizan, pero solo levemente, dando eso sí muy buena sensación de contraste a pesar de algunos tintes en el bokeh.

El bokeh es bueno a pesar de tener un diafragma de solo seis palas, e incluso cerrando el diafragma a f/8 seguimos consiguiendo un desenfoque muy efectivo, al tratarse de una focal grande.

Si se usa con tubos de extensión conseguimos unos desenfoques muy fuertes, y a la vez reducimos la distancia mínima de enfoque, los resultados son bastante buenos. Lo he usado para probarlo también con duplicador, añadido a los tubos de extensión, y en este caso extremo no me acaba de convencer; desde luego en exterior son fotos prácticamente imposibles, tenemos que obturar muy lento y si hay un poco de viento, con un poco es suficiente, o se mueve el sujeto, o se mueve la cámara. El resultado son fotos borrosas, pero además se nota el límite de resolución de la óptica. Para conseguir buenos resultados en macro hay muchas y mejores ópticas mas accesibles.




el 300mm 4.5 Ai-s tiene muy buen comportamiento a la distancia mínima de enfoque, el bokeh es generoso y de calidad, aunque estamos hablando de mas de tres metros...

comparando varios 300mm...

He tenido la oportunidad de probar también la focal de 300mm por el Sigma 70-300mm DG macro y el Nikkor 70-300mm AFG, y a 300mm me quedo con este 300mm 4.5 Ai-s. En esta focal de 300mm es francamente superior a los dos anteriores. El Sigma puede llegar a igualar los resultados a 300mm a f/8, pero queda por debajo claramente en las demás aperturas en esta focal; y del Nikkor 70-300mm mejor ni hablar.

Me quedo -todavía pero llegará- con las ganas de probar el Nikkor AF 75-300mm, o alguna versión ED mas moderna como el 70-300mm ED VR. Y no me importaría probar las versiones posteriores ED de este 300mm, ya sean la 1:4.5 o la 1:4; aunque a esta focal tenga ya mucho mas sentido una apertura de f/2.8; pero ya se sabe, los precios de estas máquinas ultra luminosas son prohibitivos. Por ahora soñaremos, que es gratis.

Nikkor 300mm f/4.5 ais

especificaciones técnicas

Sistema de lentes: 6 elementos en 5 grupos
Montura Nikon Ai-s
Nº de aspas del diafragma 6 sin redondear
Apertura: f4,5 - f22
Distancia mínima de enfoque 3.5 m.
Tamaño de rosca para filtros 72mm
Aumento máximo: demasiado, no macro
Dimensiones largo: 202mm, +4 cm parasol
Diámetro: 78.5mm
Peso 990 g. aprox.

Precio de 2ª mano usado en buen estado:
entre 120 y 200 euros

fotos y opinión por ©2013 Juan Gaston Alonso para masternautas.com